Grupos latinos luchan contra medidas restrictivas para los votantes mientras se acercan las elecciones en Estados Unidos

Grupos latinos luchan contra medidas restrictivas para los votantes mientras se acercan las elecciones en Estados Unidos

Se están llevando a cabo numerosos esfuerzos para restringir a los votantes latinos y negros en todo el país, debido especialmente a que en este momento los estadounidenses blancos representan una parte decreciente del electorado. Y con la pandemia de COVID-19 que marca este proceso electoral, los grupos de activistas temen que la situación puede empeorar.

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Daisy Contreras

Un votante emite su voto en el Departamento de Bomberos Voluntarios de Flushing en Flushing, Ohio, el supermartes 6 de marzo de 2012.

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Matt Sullivan/Reuters

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Este artículo, publicado originalmente en Inglés, es parte de nuestra serie “Every 30 Seconds” , producida con el apoyo de la Corporation for Public Broadcasting.

En el otoño de 2018, Alejandro Rangel-López, entonces estudiante de último año en la Dodge City High School, en Kansas, se unió con otros amigos para hacer una campaña de registro de votantes en las reuniones de padres y profesores, de modo que pudieran votar en las elecciones de mitad de período.

En ese contexto, alguien le solicitó verificar en línea el estado de su registro de votante. Rangel-López revisó el local de votación y notó que había un problema. “Lo que apareció no fue el centro cívico, que es donde la gente normalmente votaba aquí en la ciudad, sino que el centro de exposiciones, que se encuentra fuera de los límites de la ciudad”, cuenta el joven. 

Sin embargo, no era un error. El propio Secretario del Condado de Ford había modificado el único local de votación de Dodge City, que atiende a 13.000 votantes. Las autoridades locales indicaron que la medida se debió a una obra en construcción, pero a solo cuatro semanas de las elecciones de mitad de período, muchos se mostraron escépticos con respecto a la explicación ofrecida. 

Rangel-López manifestó su preocupación por el impacto de este cambio de local de votación sobre el voto latino de su ciudad. Cabe señalar que el 60% de la población de Dodge City es latina y muchos de los latinos trabajan en las plantas empacadoras de carne. 

“Esto disminuiría aún más la participación de los latinos, al localizarlos en un lugar que sería muy inconveniente y a trasmano, incluso si quisieran ir a votar”.

Alejandro Rangel-López residente, Dodge City, Kansas

“Esto disminuiría aún más la participación de los latinos, al localizarlos en un lugar que sería muy inconveniente y a trasmano, si quisieran ir a votar”, precisó.

Así, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) de Kansas y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés) de Kansas demandaron al Secretario del Condado de Ford por cambiar el local de votación con tan poca anticipación y argumentaron que se estarían violando los derechos constitucionales y civiles de los votantes de Dodge City. Rangel-López se hizo parte de la demanda y se convirtió en el representante de los votantes latinos en Dodge City, que tenían miedo de perder sus trabajos si se manifestaban. Inicialmente, un juez federal desestimó el caso. 

Lo que sucedió en Dodge City es solo un ejemplo de las restricciones que se imponen a los votantes latinos y negros en todo el país, debido especialmente a que en este momento los estadounidenses blancos representan una parte decreciente del electorado. Y con la pandemia de COVID-19 que marca este proceso electoral, los grupos de activistas temen que la situación puede empeorar.

Se espera que aproximadamente 32 millones de latinos puedan votar en las elecciones generales de noviembre, lo que los convierte en el grupo minoritario de votantes más grande del país, de acuerdo con el Centro de Investigación Pew. Por primera vez, habrá más latinos que negros con derecho a voto. Los grupos pro derechos civiles y compromiso cívico están trabajando para garantizar que los latinos tengan, efectivamente, acceso a las elecciones. 

Los gobiernos estatales pueden evitar que las personas voten de muchas maneras diferentes, denunció Arturo Vargas, presidente del Fondo Educativo NALEO, un grupo que tiene el objetivo de fomentar el compromiso cívico de los latinos. Dos ejemplos de ello son el requisito de que los votantes tengan ciertas identificaciones con foto y el establecimiento de filtros en las listas de votantes.

“Y luego hay otros errores no intencionales que terminan por desmotivar a los votantes, como la reducción del período de votación anticipada”, añadió Vargas.

Estas tácticas se han intensificado desde 2013. Ese año, en un caso histórico de la Corte Suprema, Shelby County versus Holder, el tribunal eliminó las protecciones clave para los votantes contenidas en la Ley federal de derecho de voto de 1965: el tribunal ratificó la decisión de un tribunal inferior que indicaba que algunas de las protecciones estaban desactualizadas y determinó que los gobiernos locales y estatales ya no necesitan aprobación federal para aprobar leyes sobre votación o elecciones. Los opositores, por su parte, argumentaron que eliminar las protecciones crearía barreras para los votantes que pertenecen a grupos minoritarios en estados con antecedentes de discriminación.

De hecho, la ley original se estableció para garantizar que no se negara el derecho del voto a los votantes negros. Ahora, sin supervisión federal, los gobiernos locales pueden adoptar prácticas restrictivas de votación, advierte Vargas. Por eso, agrega, se espera que se presenten más demandas con el objetivo de anular estas prácticas antes de las elecciones de noviembre.

“En algunos estados hemos tenido éxito al intentar retirar algunas de estas políticas y prácticas restrictivas para los votantes”.

Arturo Vargas, presidente del Fondo Educativo NALEO

“En algunos estados hemos tenido éxito al intentar retirar algunas de estas políticas y prácticas restrictivas para los votantes”, indicó el presidente de NALEO. 

Los grupos como ACLU y LULAC lideran la lucha para garantizar que los votantes minoritarios tengan un acceso justo al proceso eleccionario. LULAC, la organización hispana más antigua en Estados Unidos, fue codemandante en el caso Dodge City en 2018 y el mes pasado presentó otra demanda, ahora contra funcionarios de Texas, en la que argumentó que las políticas del estado sobre el voto por correo violan la Constitución.

En Texas, las personas deben estar discapacitadas, servir en el ejército o tener más de 65 años para votar por correo. El argumento a favor de estos requisitos es que la votación por correo solo debe estar disponible para los votantes que físicamente no pueden llegar a las urnas, explicó Domingo García, presidente nacional de LULAC. Sin embargo, él considera que esas condiciones desincentivan a algunos votantes, incluidos aquellos que pertenecen a grupos minoritarios y los más jóvenes. Actualmente, con el coronavirus, los grupos como LULAC argumentan que hay aún más razones para permitir la votación por correo.

“No sé si la abuelita o la tía, el abuelo y el tío van a arriesgar sus vidas para esperar una hora, dos horas, tres horas para votar”, se pregunta García.

Vargas, por su parte, reconoce que los votantes latinos históricamente prefieren votar presencialmente, pero tampoco ve otra opción que ampliar el acceso a la votación por correo a medida que se acercan las elecciones generales. 

En este sentido, especifica que “si los arreglos de la votación por correo no son acompañados por campañas de educación pública muy sólidas para educar adecuadamente a los votantes latinos sobre cómo votar por correo, esto puede levantar más barreras para que las personas puedan votar, ya que es mucho menos probable que los latinos hayan tenido experiencias de voto por correo en comparación con los no latinos”.

Como antecedente, a fines de mayo, un juez de distrito de EE. UU. permitió el voto por correo a las personas que quieren evitar el riesgo de contagiarse con el coronavirus. Sin embargo, una instancia de apelación suspendió la medida días después. 

Debido a esto, García indica que le gusta centrarse en pequeñas victorias y que el siguiente estado en el que LULAC centrará sus acciones es Arizona. Finaliza su reflexión contando que es un eterno optimista, pues “sigo pensando que mañana las cosas serán mejores para José y María en Main Street, y para Billy Bob y Mary Sue en Main Street”.

“Sigo pensando que mañana las cosas serán mejores para José y María en Main Street, y para Billy Bob y Mary Sue en Main Street”.

Domingo García, presidente nacional, LULAC

Otra victoria se remonta al caso Dodge City. Tomó dos años, pero la ciudad ahora tiene tres locales de votación. Rangel-López, el demandante, que ahora tiene 19 años, se alegra por este resultado, pero dice que las restricciones que se imponen a los votantes en otros lugares son reales. Por eso, manifiesta estar “muy preocupado por lo que va a pasar, y debería prestarse mucha más atención a este problema de lo que se le presta actualmente”.

Este año, Rangel-López votará por primera vez en una elección presidencial. Él ha estado reflexionando sobre sus logros como estudiante de secundaria hace dos años con el caso legal sobre los locales de votación y señala que ha llegado a la conclusión de que “nunca eres demasiado joven para ser políticamente activo o para participar del cambio en tu comunidad, en tu estado o en el país”.

Esta es la lección que aprendió Rangel-López. Ahora, él quiere asegurarse de que otros jóvenes también la aprendan.

Traducción al español por Melissa Harkin y Mónica Ramírez.

Latino groups fight voter suppression efforts as US election nears

Latino groups fight voter suppression efforts as US election nears

Numerous efforts to suppress Latinos and black voters are underway across the country — particularly as white Americans make up a declining share of the US electorate. And with the COVID-19 pandemic affecting this election cycle, advocacy groups worry it could get worse. 

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Daisy Contreras

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Listen to the story.

A voter casts a ballot at the Flushing Volunteer Fire Department in Flushing, Ohio, on Super Tuesday, March 6, 2012. 

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Matt Sullivan/Reuters

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This story is part of “Every 30 Seconds,” a collaborative public media reporting project tracing the young Latino electorate leading up to the 2020 presidential election and beyond.

In the fall of 2018, Alejandro Rangel-Lopez, then a senior at Dodge City High School in Kansas, joined friends at parent-teacher conferences in registering people to vote in the midterm election.

Then someone asked to check their voter registration status online. Rangel-Lopez glanced at the polling location address and noticed something was off.

“What popped up was not the civic center — which is where people would normally vote here in town — but instead of that, was the expo center, which is located outside of city limits,” he said. 

It wasn’t a mistake. The Ford County Clerk had, in fact, moved Dodge City’s only polling location, which serves 13,000 voters. The county said the move was due to construction. But with the midterm elections only four weeks away, many were skeptical of the reason. 

Rangel-Lopez said he worried what changing the polling location would mean for the Latino vote in his city. Dodge City is 60% Latino, with many working in the meatpacking plants there. 

“This would further decrease Latino turnout and put Latinos in a place where, even if they wanted to go out and vote, it would be so inconvenient and out of the way.”

Alejandro Rangel-Lopez, resident, Dodge City, Kansas

“This would further decrease Latino turnout and put Latinos in a place where, even if they wanted to go out and vote, it would be so inconvenient and out of the way,” he said.

The American Civil Liberties Union (ACLU) of Kansas and the League of United Latin American Citizens (LULAC) of Kansas sued the Ford County Clerk for changing polling locations at such short notice, citing violations to Dodge City voters’ constitutional and civil rights. Rangel-Lopez became a plaintiff in the case, representing Latino voters in Dodge City who were afraid to lose their jobs if they spoke up. A federal judge dismissed the case. 

Related: The key to winning the Latino vote in 2020? Latinas.

But what happened in Dodge City is one example of suppression of Latinos and black voters underway across the country — particularly as white Americans make up a declining share of the US electorate. And with the COVID-19 pandemic affecting this election cycle, advocacy groups worry it could get worse. 

Approximately 32 million Latinos are expected to be eligible to vote in the general election this November, making them the nation’s largest minority voter group, according to the Pew Research Center. Eligible Latinos will surpass eligible black voters for the first time. Civic engagement and civil rights groups are working to make sure Latinos have access to the polls. 

State governments keep people from voting in many different ways, said Arturo Vargas, president of NALEO Educational Fund, a group focused on Latino civic engagement. Examples include requiring voters to have certain photo IDs or purging voter rolls.

“And then there are unintentional ones that result in discouraging voters, for example, cutting down on early voting period so that there is less voting,” he said.

These tactics have intensified since 2013. In a landmark Supreme Court case that year, Shelby County v. Holder, the court removed key voter protections contained within the federal Voting Rights Act of 1965. The court sided with a lower court’s decision that some of the protections were outdated — though opponents argued that removing them would pose barriers for minority voters in states with a history of discrimination. Under the decision, local and state governments no longer need federal approval to pass voting or election laws. 

The original law was put in place to ensure black voters were not denied their right to vote. And without federal oversight, local governments may adopt restrictive voting practices, Vargas said. 

As a result, he said, more lawsuits aiming to overturn these practices are expected in the lead-up to November.

“There have been some states where we have been successful in trying to get some of these voter suppression policies and practices withdrawn.”

Artuto Vargas,  president, NALEO education fund

“There have been some states where we have been successful in trying to get some of these voter suppression policies and practices withdrawn,” Vargas said. 

Groups such as the ACLU and LULAC are leading the charge to ensure minority voters have fair access to the polls. 

LULAC, the oldest known Hispanic organization in the US, was a co-plaintiff in the Dodge City case in 2018. It also filed a lawsuit last month against Texas officials, arguing the state’s vote-by-mail policies violate the Constitution.

To vote by mail in Texas, people must be disabled or serve in the military, or over 65 years of age. The argument for these restrictions is that voting by mail should only be available to voters who are physically unable to get to the polls, explained Domingo Garcia, LULAC’s national president. 

Related: Can Biden turn out Latinos to vote? Advocacy groups aren’t sure.

But that holds back some voters — including minority and younger voters, Garcia said. And now, with the coronavirus, groups like LULAC argue there is even more reason to allow for a vote by mail.

“I don’t know if la abuelita or la tía, grandma or grandpa, you know, aunt and uncle, are they going to risk their lives to go wait an hour, two hours, three hours to vote?” he said. 

Latino voters historically prefer to vote in person, Vargas said. But he also doesn’t see an option but to expand access to voting by mail as the general election nears. 

“Latinos are much less likely to have had experiences voting by mail than non-Latinos,” he said. “So, unless voting by mail arrangements aren’t accompanied by very robust public education campaigns to adequately educate Latino voters about how to vote by mail, this may actually erect more barriers to people being able to vote.”

In late May, a US district judge moved to allow voting by mail for people concerned about the coronavirus. But an appellate panel put that on hold days later. 

Garcia says he likes to focus on small wins. LULAC’s next target state is Arizona, he added.  

“I keep thinking that mañana things will be better for Jose and Maria on Main Street, and for Billy Bob and Mary Sue on Main Street. ”

Domingo Garcia, national president, LULAC

“You know, I’m an eternal optimist,” he said. “I keep thinking that mañana things will be better for Jose and Maria on Main Street, and for Billy Bob and Mary Sue on Main Street. ”

Another win can be traced to the Dodge City case. It took two years, but the city now has three polling sites.

Rangel-Lopez, the plaintiff, who is now 19, is glad to see that but says voter suppression elsewhere is real.

“I’m very worried about what’s going to happen,” he said. “And there needs to be a lot more attention to this issue than what we’re currently giving it.”

This year, Rangel-Lopez will vote for the first time in a presidential election. He’s been reflecting on his achievement as a high school senior two years ago with the legal case over polling sites.

“You are never too young to be politically active or to affect change in your community, in your state or nationally,” he said.

Rangel-Lopez learned that lesson. Now, he wants to make sure other young people learn it, too.

Brad Paisley – Heaven South

Beer battered chicken, sweet ice tea
Might cause crickets and a zip code 33
Oh glory waving at you
As you’re driving by the court house
And it’s just another day in Heaven South

A little country ange like you’ve never seen
Took a pair of scissors to a pair of jeans
You pick her up on Friday
And you pucker up and kiss her on the mouth
And it’s just another day in Heaven South

Drive down Main Street and everybody’s there
Subwoofers booming like [?] in a square
Sign says "no cruising" but nobody cares
I got a girl to put my arm around
It’s just another day in Heaven South

Oh, oh, oh
It’s just another day in Heaven South
Oh, oh, oh

There’s a bunch of lawn chairs in the living room
There’s a UFC fight on pay per view
[?] got fireworks for afterwards tonight
Gotta make a little run for beer

Down on Main Street and everybody’s there
Subwoofers booming like [?] in a square
Turn on the music, [?]
If you turn it off and look around
It’s just another day in Heaven South

Eggs on the griddle, coffee in my cup
Farmer on a tractor, kids on a bus
Oh glory waving as they raise her up above the court house
And it’s just another day in Heaven South
Oh, it’s just another day in Heaven

Oh, oh, oh
It’s just another day in Heaven South
Oh, oh, oh
It’s just another day in Heaven South
Oh, oh, oh
It’s just another day in Heaven South
Oh, oh, oh
Oh, oh, oh

Ari B – Dance Into The Party

Oo-oo-oo (dance into the party)
Oo-oo-oo-oo (disco light my body)

All your pain and sorrows
Save it till tomorrow
Wanna give it up, but gonna save it up
Anytime we’re down low
Scathing eyes that on me
Wish you had my Ferrari, honey
Wanna drag it out, but gonna bring it down
And that’s the way we doin’ it right

(Sing it girl sing) hey
You and me, count to three, time to breathe
Know it’s okay
Bring the beat, hit the street, we the heat
Yeah, it’s alright
Cause now we come together, the time we remember

Gonna dance into the party…
Feel the disco down my body…

Come to dance into the party
Party, party, party, party, party, party
(gonna dance into the party)
Party, party, party, party, party, party
(we gonna dance into the party)

Pick up your feet
And repeat, they can’t stop watchin’ ya baby
Wanna call you up, but gonna rise above
Everyday tomorrow
This the life that we chose
Homies gonna speak the truth
Thinkin’ you impress, seakin’ my address
Know we the ones who share the groove

(Sing it girl sing) hey
You and me, count to three, time to breathe
Know it’s okay
Bring the beat, hit the street, we the heat
Yeah, it’s alright
They takin’ you to Main Street, I’m screamin’ who the dream team

Gonna dance into the party…
Feel the disco down my body…

Come to dance into the party
Party, party, party, party, party, party
(gonna dance into the party)
Party, party, party, party, party, party
(we gonna dance into the party)

(Dance into the party)
(Disco light my body)

Last let the heart that beats
The body moves, the words that speak
To all our brothers and sisters
Hand to hand, through these walls
To seize a vision
That we are one collision

Party, party, party, party, party, party
gonna dance into the party)
Party, party, party, party, party, party
(we gonna dance into the party)

Build [dance, dance, dance, dance]

Come to dance into the party
Party, party, party, party, party, party
(gonna dance into the party)
Party, party, party, party, party, party
(we gonna dance into the party)

(Dance into the party)
(Disco light my body)